Me aprieto contra vos, ya no me queda sino el alma. Aprieto con toda la fuerza que me da el miedo, pero seguimos siendo dos. Nos separa un espacio tan leve como una pestaña. No importa cuanto apriete, ni cuanto miedo, ni cuanta alma. Yo acá y vos allá. Rodeados de un vacío tan profundo como el instinto. Hoy no sé si está ahí para protegerme a mí o a ustedes. Nos rodea como un aura, volviéndonos intocables. El universo de derrite sobre nuestros hombros, pero no deja marcas. Hasta cuando estoy cosida a ese espacio de nada entre una cosa y la otra, siento las cosas tan calientes y tan nítidas que me cuesta respirar cuando pienso en como se sentirían acostadas sobre mi piel. Respirando, sin vacío. La quietud de tus huesos encumbrados con los míos mientras se apagan las luciérnagas. Me pregunto como sentiré las cosas si algún día el borde que me delinea se resquebraja.
Despacio. Niños jugando.
Despacio. Niños jugando.
'Between two musical notes there exists another note, between two facts there exists another fact, between two grains of sand, no matter how close together they are, there exists an interval of space, there exists a sensing between sensing—in the interstices of primordial matter there is the mysterious, fiery line that is the world’s breathing, and the world’s continual breathing is what we hear and call silence.' -- Clarice Lispector, The Passion According to G.H

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Question me like one of your french girls