No me extrañen cuando me voy, cuando desaparezco entre las olas, hundo en las tinieblas y adentro en las cavernas infinitas envuelta en espuma. No me extrañen cuando el mar abre su boca azul y me traga entera. Cuando vuelva, seré eterna. Más brillante y menos violenta. Me voy de viaje, a conocer por qué y como sin saber cuando. Me voy a escarbar entre los órganos de la luna, y cuando vuelva seré inmensa.
No me extrañen cuando me voy.
No me extrañen cuando me voy.

Que bueno que volviste. Se extraña tu frescura y genialidad.
ResponderEliminarTe vas Alfonsina
ResponderEliminarCon tu soledad
Qué poemas nuevos
Fuíste a buscar?
Una voz antigüa
De viento y de sal
Te requiebra el alma
Y la está llevando
Y te vas hacia allá
Como en sueños
Dormida, Alfonsina
Vestida de mar