Soy la lluvia cuando cae iluminada por un farol. Un segundo de luz y después nada, nada de nada. Estalla contra el asfalto y se derrite en un remolino de cosas perdidas, rotas, olvidadas. Soy un remolino de barro en una esquina, la bota que pisa un charco y revienta la superficie del agua. Una bomba atómica en dos centímetros cúbicos. Nadie se da cuenta. Nada de nada. Nadie de nada. Nadie de nadie. Vivimos como bombas diminutas, estallamos en nuestros charcos, superfluos, inexistentes, pequeños, indiferentes. Somos sombras de vela, tenues y lúgubres. Vivimos como morimos, ardientes. A veces me pregunto que hubiera pasado si las palabras que dije fuesen otras, si las cosas que rompí no fuesen estas. A veces me pregunto, y casi siempre me quedo con la duda.
Igual no sé que tanto escribo si la verdad es que no sé nada.
Igual no sé que tanto escribo si la verdad es que no sé nada.
Lindo lo que escribiste. Saludos
ResponderEliminarPensé mucho con la cabeza por cosas que no me tendría que haber preocupado tanto, ahora el escritor por temor está perdiendo su encanto. El liricista que planeo con su birome robar el banco y entendió que era mejor disfrutar un atardecer y explayar su mensaje en este papel en blanco. El que estuvo en la cima por su suerte y sus hermanos que lo cuidan tanto. El que lucho toda la vida y comprendió que lo malo no es tener que pelear, sino no, dejar su inquietud plasmada en un mundo con tantas caricias y llantos. Liberarme es aquello que anhelo tanto, al final no soy yo el que está curado de espanto.
ResponderEliminarUn cerebro inquieto no se conforma con algo tan simple como lo material a mí me llena ver a mi gente disfrutar. Sin dudar lo elegiría mil veces, ¿vos que elegirías? si en un mundo tan injusto el peón es un número y el rey es figura entre reyes. Corazón delator que mi viejo me proteja y que los chicos que están ahí afuera aprendan la moraleja. Vivir es el mejor de los regalos, lo mejor de los sueños es alcanzarlos sin dudarlo. Pero los trayectos hay que disfrutarlos y los malos caminos es necesario transitarlos. Lo peor no es no tener un auto, una casa y un televisor para poderte distraer .Lo peor es escuchar a un ignorante hablar y que los demás aplaudan sin saber, lo peor es tener mucho que decir y poca tinta en el papel. Lo peor es no tener quien te comprenda y un brazo al cual agarrar, un abrazo a quien dar, un amigo en cual confiar. lo peor es que te quieran inculcar un estilo de vida aburrido que beneficio a unos pocos, lo peor es tener alas pero tus sueños rotos, lo peor es tener mucho pero no saberlo valorar. Si tenés familia, amigos, salud y diversión, el camino no es fácil pero vos sos tu guía rodeado de buena compañía, lo que estás haciendo es poesía y la vida en si es una hermosa sinfonía. Este es un mensaje para aquel que está dormido, vivir la vida por inercia no significa estar vivo. Si no cuestionas quien eres nada más tiene sentido, puedes llegar a los 40 sin haber vivido.