Desnuda de sentimientos abro los ojos, mis ojos ciegos miran
sin ver el universo que late y se contrae a mi alrededor, bailan mis demonios
en la almohada y tu ausencia se acurruca a mi lado, su aliento helado bajando
por mi cuello hasta mis hombros. Mi cuerpo late en un cuarto oscuro, iluminado únicamente por
los tenues relámpagos de la memoria. El trueno de la nostalgia resuena momentos
después, reverbera hasta penetrar lo mas profundo de mi alma, alertando a las
ballenas que nadan entre mi azul. Mi mano se alza hasta alcanzar mis ojos, cubriéndolos, en el
vano intento de protegerlos de la soledad. Pero mi enemigo vive dentro mio, y
no hay ceguera que pueda derrotarlo. Mi mano es invisible. Mi enemigo también,
pero el daño es real. Tan real como solo pueden serlo las cosas invisibles, tan
real como dijo alguna vez un príncipe de un asteroide lejano. Me encuentro dividida por la felicidad, encuentro paz en mi
aislamiento, libertad en la falta de ojos acusadores, y aun así soy esclava de
mis recuerdos. Tu risa me acompaña a donde quiera que vaya, es un lobo sigiloso
que se ha convertido en mi sombra. Mi lobo particular, solo yo puedo acariciarlo, es un lobo
impredecible que tiembla, muerde y sonríe. Pero es mio, y en mi tristeza
encuentro la felicidad de acariciar su pelaje y apretar mi frente contra la
suya, perdiéndome en sus ojos amarillos por horas. Mirándote, contemplando el
pasado como el vagabundo contempla las estrellas.

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Question me like one of your french girls